viernes, 23 de diciembre de 2011

Clases de pájaros.

Hay dos clases de pájaros: los insectívoros y los que comen plantas, vegetales y frutos.

Los insectívoros se alimentan de gusanos, mosquitos, moscas, etc. Algunos de los pájaros que tienen esta alimentación son los herrerillos, los mosquiteros, los carboneros y las lavanderas.

Entre los pájaros que comen vegetales, plantas y frutos hay más variedad. Los más conocidos son los jilgueros, los pardillos, los verderones, los verdecillos, los pinzones y los luganos. Estos pájaros son muy comunes en nuestra zona o nuestros campos, menos el lugano, que viene cada cuatro años de Francia en invierno y cuando hace frío.

El jilguero, el verderón y el pardillo pertenecen a un grupo llamado fringílidos. El jilguero es el más apreciado. Tiene unos colores muy llamativos y su cante también es muy llamativo. El sexo de esta clase de pájaros se conoce porque el jilguero tiene una mancha roja en la cabeza. A los machos les traspasa el ojo y a las hembras no. Además, el macho tiene colores más llamativos.

El pardillo también es muy conocido. El macho es más pardo y la hembra es más clara. A los machos, en tiempo de cría, se les ponen el pecho y la cabeza rojos.

El verderón también es muy conocido. Es de color verde, como su nombre lo dice. El macho es más verdoso y más chillante y la hembra tiene los colores más apagados.

El verdecillo no es tan conocido como el jilguero, el pardillo y el verderón. El macho es completamente amarillo y la hembra no tiene prácticamente nada de amarillo.

El pinzón es también un pájaro de colores muy llamativos. El macho tiene el pecho de color naranja y la espalda de color negruzco. Las hembras no tienen los colores tan llamativos como el macho.

El lugano es el menos conocido. Tiene colores muy llamativos. Este pájaro no es de esta zona. Es de Francia. Viene cada cuatro años. Las hembras tienen los colores muy apagados, como todas las hembras de esta clase de pájaros. Estos pájaros tienen un cante muy apreciado, aunque las hembras no cantan como los machos.

Hay personas que capturan este tipo de pájaros. Se llaman silvestristas y los capturan con redes.


Sergio Risco Damián
2º E.S.O. A

lunes, 19 de diciembre de 2011

El cementerio.

Una noche de verano, dos hermanos fueron al cementerio porque querían ver a un familiar que había muerto ese día. Se perdieron por el camino, pero, cuando el hermano pequeño miró atrás, vio a una niña llena de golpes que sostenía una vela. La niña estaba llorando sangre, y los dos hermanos salieron corriendo.

Al día siguiente, el hermano grande se presentó cubierto de las lágrimas de sangre que tenía la niña, y, de la experiencia que había tenido, se suicidó con el rifle de su padre. Al hermano pequeño se lo encontraron muerto, con el cuerpo destrozado.

José Antonio Ruiz Molero
1º E.S.O. B

viernes, 16 de diciembre de 2011

Cosas que hacer a la puesta del sol.

Aburrirte. Emocionarte. Sorprenderte. Abrazar a tu chica. Decirle a tu novia «Te quiero». Pescar. Hacer fotos. Descansar. Olvidarte del instituto. Volar una cometa mientras el sol se refleja en su mirada. Mirar con los prismáticos. Comer frutos secos. Escribir en la arena. Pasear por la playa. Saltar a la comba. Ver los pájaros volar.

Pedro García Rubio (2º E.S.O. B)
Sergio Risco Damián (2º E.S.O. A)

Solo tu amor.

Tus ojos son azules como luceros de amor.
Tu corazón solo trae atracción de amor.
Tu pelo es dorado como un hombre enamorado,
pero me dejaste tirado por habernos peleado.
Fui al médico para ver qué tenía
y era una sobredosis de energía negativa.
Le pregunté si tenía cura
y era solo tu ternura.

José Antonio Ruiz Molero
1º E.S.O. B

lunes, 5 de diciembre de 2011

Día Internacional Contra la Violencia de Género (2).

Érase una vez una mujer que paseaba por la calle. Fue a un bar y encontró un sitio para hablar con un muchacho, y la muchacha no sabía que el muchacho era un maltratador, porque se veía muy buena gente, y entonces se fueron a dar una vuelta. Se sentaron en un banco, empezaron a hablar. Después de hablar, el muchacho empezó a tocarla y la chica no quería que la tocase, pero el chico siguió tocándola y, entonces, como ella no se estaba quieta, le pegó y quedó inconsciente. El chico siguió tocándola y, cuando se despertó la muchacha, vio que tenía la ropa rota y tirada por los suelos, y se quería levantar y vio que estaba atada al banco. La muchacha empezó a gritar y el muchacho se dio cuenta de que estaba gritando y fue y le pegó otra vez y le tapó la boca. La chica le dio una patada al chico. Cayó al suelo. La chica se desató y ató al chico al banco. Cogió la ropa que no estaba rota y fue corriendo a la Guardia Civil, y les dijo: «Allí en un banco hay un violador». El violador fue a la cárcel y no volvió a violar ni a pegar a ninguna muchacha.

Rocío Chávez Gutiérrez (2º E.S.O. B)
Pedro García Rubio (2º E.S.O. B)

viernes, 11 de noviembre de 2011

Una comida de Rumanía: «sarmale».

Lo que usted necesita:

* carne
* repollo
* especias
* salsa

Cómo se prepara:

* Mezcle la carne con las especias.
* Envuelva la mezcla en hojas de repollo.
* Introduzca uno de los «sarma» en la sartén; añada salsa. Introduzca otro «sarma» y vuelva a añadir salsa. Repita la operación hasta que la sartén esté llena.
* Espere a que se termine de cocer.
* Después, ponga el plato diez minutos en el horno.

¡Prúebelo, porque es un alimento superbueno!

Florin Silviu Ardeeru
1º E.S.O. C

martes, 8 de noviembre de 2011

Efectos de la marihuana.

Cuando te fumas uno de los primeros porros, te entra el síntoma de la risa y se te ponen los ojos rojos. Si abusas de esta droga, puede producirte mareos, ganas de vomitar y, por supuesto, ganas de morirte, es decir, te da un «amarillo» y, cuando pasa un tiempo, te entran muchas ganas de comer y te quedas sin saliva. Depende de cuántos te fumes, te sentirás de una forma o de otra. A lo mejor, depende de la persona, te entran ganas de fiesta o, a veces, sueño. Depende de la persona que seas, te puede hacer engordar o, al contrario, adelgazar. Si fumas demasiado todos los días, ya notas cómo no es el mismo colocón y te puede dañar muchas neuronas, depende de lo que fumes, aparte de que también te hace muchísimo daño en los pulmones, que se te ponen negritos, y te puede traer muchas enfermedades. Depende de lo que fumes a diario, te traerá una cosa u otra. Todo esto es lo que provoca esta droga, que es una de las más blandas y también de las que más enganchan. ¡Por favor, no fuméis!

Sergio Risco Damián (2º E.S.O. A)
Francisco Javier Velasco Buiza (2º E.S.O. B)

domingo, 6 de noviembre de 2011

«Don Tomás Alvear, juglar» (2008), de Antonio Monterroso.

Una mañana como todas, Tomás Alvear se levantó cantando versos. Su mujer le dijo que cantaba rimas, pero Tomás le dijo que no, que era mentira. Cuando fue a lavarse los dientes y empezó a pensar en lo que le había dicho su mujer, Felisa, empezó a recordar, y recordaba en verso.

Pensó que vendría bien para la marcha de su zapatería. Al principio, le fue muy bien y vendió muchos zapatos gracias a sus versos, pero después le fue muy mal. Era incapaz de controlar sus versos y decía palabras que eran muy desagradables. A una señora que estaba muy gorda le dijo que no tenía zapatos para las cochinas, y la señora le pegó un bolsazo.


Don Tomás salió corriendo de la tienda y se fue a todos los médicos que había, pero, según ellos, no le pasaba nada. Un médico le dijo en verso:

Se acabaron sus cuidados
y su mal ha terminado.

Saliendo de la clínica, don Tomás resbaló con una cáscara de plátano y se pegó un porrazo. Cuando despertó, había dejado de cantar en verso.

Irene Camacho Cuenca
1º E.S.O. C

martes, 25 de octubre de 2011

Lipogramas.

A

1. Las mañanas, a manadas, amañan las palabras.
2. Madagascar atasca las lámparas a Málaga.
3. Rafa canta baladas para marcar tangas.

O

1. Yo no rompo trompos. Yo cojo los cogollos.
2. Los morosos con ojos rojos son costosos.
3. Los foros son sonoros como Rodolfo.

E

1. El jefe del PP es detergente verde.
2. Estrellé el excelente tren exprés que me llevé.
3. El mes de Bécquer se ve desde el Mercedes Benz.

Rocío Chávez Gutiérrez (2º E.S.O. B)
Pedro García Rubio (2º E.S.O. B)
Sergio Risco Damián (2º E.S.O. A)
Daniel Sedano Caballero (2º E.S.O. A)
Francisco Javier Velasco Buiza (2º E.S.O. B)
Rafael Vergara Rubio (2º E.S.O. A)

viernes, 21 de octubre de 2011

«Un hipopótamo en mi maleta» (2008), de Carlos Puerto.

Érase una vez una niña con la que siempre se metían porque era un poco gorda. Se llamaba Sofía. Siempre estaba sola en su clase y en el recreo, porque no se querían juntar con ella. Decidió irse de su pueblo y se fue a otro país. Se fue a la selva. Estaba sola allí. No conocía nada ni a nadie. De repente, se dio la vuelta y vio a un hipopótamo. Cuando el hipopótamo le dijo:

— Hola, soy Kiboko.

Sofía se asustó mucho al ver que el animal hablaba, pero, aunque estaba muy asustada, le dijo:

— Hola, Kiboko. Yo soy Sofía.

Kiboko le pidió que se fuera con él a su casa, porque vio que estaba sola. Ella le dijo que sí. Cuando llegó a la cueva de Kiboko, se asustó un poco porque vio a muchos hipopótamos, pero Kiboko le dijo que no pasaba nada, porque todos eran buenos. Sofía se puso muy contenta y se quedó para siempre a vivir allí, pero estaba preocupada porque sus «amigos» no sabían nada de ella. Por eso, les mandó unas fotos. Se lo pasaba muy bien allí jugando por el agua con Kiboko y su familia y, además, aprendió mucho sobre los animales salvajes.

Carmen Valle González
1º E.S.O. B